A pueblos cautivos

A pueblos cautivos dedico mi canto,
un triste lamento hecho voz y llanto.

¿Quién puede vivir
 llorando miserias?
¿Quién puede sembrar
 rastrojos de arena?
¿Quién puede dormir
 soñando mañanas,
teniendo las manos
 de cadenas llenas?

¿Quién clama justicia?
¿Quién rompe el silencio?
¡Derechos vejados de hondas afrentas!

¿Quién pudo enfriar
la sangre en las venas
de un pueblo oprimido
 de hombres cobardes?

Pueblos olvidados
en tierras distantes.
Pueblos de caciques
que predican hambre,
miseria y pobreza…

Pueblos que han perdido
de la sangre libre
las ansias rebeldes.
¡Pueblos perseguidos!

¿Dónde está el orgullo
que hizo de esta tierra
un pueblo indomable,
la mirada altiva,
el genio implacable?

¡Mujeres que paren en tierras de esclavos!
¿Quién puede criar los hijos del hambre?

¡Ya llegó el momento!,
 ¡Qué cese la espera!
¡Todos en pie!
 ¡Alcemos la frente!
¡Arrancar el yugo de nuestras cadenas!
¡Qué surja la voz entre las tinieblas!

¡Unamos las fuerzas!

La tierra es labranza.
 La tierra es promesa,
pero nunca alfombra
 de nuestras cabezas.

¡Sacudir la tierra de nuestras rodillas!
¡Dar a nuestros hijos
 la sublime ofrenda
de una patria libre!

¡Qué mejor herencia
 que la libertad!
¡Qué mejor mañana
 que el de la justicia
Y el sol que renace
 en sus primaveras!
 
 
Loly Armas Donate 
10 Agosto 1981 

2 comentarios:

Herr Julius dijo...

Hace poco he leído algo, de alguien que volvió, y dijo:

"es que no solo me apetecía volver, sino empezar". :_)

DAVID dijo...

Pasé mi infancia y adolescencia entre este poema y la persona a la que va dedicado.
Hoy, el significado del primero y el recuerdo del segundo me desgarran el corazón

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