Hijos


31 comentarios:

emejota dijo...

Los hijos son como la vida misma, la que recibimos y transmitimos. Nada más y nada menos. Bs.

Mariluz G H dijo...

Yo solo he sido hija... y ya ni eso. Pero comprendo el sentimiento que te inspiró estos versos.

Un abrazo grande "madraza".

Gabriela Szuster (Gamyr) dijo...

Me emocionaron tus versos,ya que reflejan exactamente lo que siento.
Gracias!
Un beso

TriniReina dijo...

¡Y tanto que duelen!

Yo suelo decir, medio en broma, medio en serio, que mis hijos (en particular uno) son de hoja perenne...

No podemos vivir ni sufrir por ellos, pero podemos y debemos ESTAR...

Besos

Entre palmeras... dijo...

Duelen y tanto...

Arbol donde anidan y ramas perennes para cobijarlos de las inclemencias del tiempo.
Bendita la tierra, los árboles y el fruto, porque
fuimos semilla.

Te quisiera decir tantas cosas, pero tus letras hoy me han emocionado tanto que solamente te abrazo y en ese abrazo mi agradecimiento de conocerte.

MAJECARMU dijo...

Un poema redondo, intenso y sentido, Juglar...
Hago mías tus palabras,mis hijos se fueron al mundo y los sigo a través de internet. Estoy todos los días de viaje por las calles de Alemania y Australia...sonrío.
Te dejo mi felicitación por tu buen hacer y amor a las letras.
Mi abrazo inmenso y feliz domingo,compañera y amiga.
M.Jesús

El Hada de los Cuentos dijo...

¡Ah, los hijos! El mayor dolor y la mayor alegría que se puede tener en la vida. Un poema magistral. Tú lo has descrito de forma bellísima. Te felicito. Un abrazo muy grande

ion-laos dijo...

Y tanto que duelen! Pero se dan y nos damos cuenta cuando son y somos mayores y hemos formado nuestra propia familia. Es todo una rueda, todos pasamos por lo mismo. Lo que sí tengo mucho cuidado es en no verter mis expectativas sobre él, porque son mías, no las suyas.

Besos!

AMBAR dijo...

Los hijos, nos duelen y los hijos de los hijos también, son los nuevos brotes y así como un arbolito cuando crece extiende sus ramas lo hacen todos los miembros de una familia, ellos tienen sus propios sueños, esperanzas y su propio camino a seguir en la vida, nosotros somos la base donde se apoyan.
Precioso este poema.
Un abrazo
Ambar

Kasioles dijo...

Querida amiga: ¡claro que duelen los hijos!
Desde que nacen, se les vela, y los vemos crecer observando sus andadas a distancia, para que no crean, que aún son pequeños, cortos aún en experiencias.
Pero por desgracia, nadie escarmienta en cabeza ajena y cada uno tiene que ir marcando su camino y sorteando las espinas que encuentra, así, se forjan su vida y nosotras... siempre estaremos ahí, fieles a la espera.
Agradezco mucho tus letras y aprovecho para dejarte un fuerte abrazo.
Kasioles

sabores compartidos dijo...

Los hijos duelen siempre y sobre todo cuando crecen que siempre intentan hacer cosas que tu no has hecho y nunca sabes lo que les va a ocurrir.
Ellos casi nunca aprenden de nuestros errores.
unos besotessssssssssssssssss

karras dijo...

Ya te digo que si duelen. Pero como bien dices no podemos inmiscuirnos en sus batallas. Nadie aprende de cabeza ajena y mucho menos ellos. Han de equivocarse por si solos y esas equivocaciones se convertirán en sus maestros de vida. Uno se pasa la vida poniéndoles colchones cuando lo que anhelan es estrellarse para aprender. Duelen desde que nacen hasta el final de nuestros días. Y después..... ¿quien dice que no siguen doliéndonos?. Besos grandes.

Marisa dijo...

Los hijos,
siempre los hijos,
son la sangre
que nos alegra
y nos duele.

Un beso

Laura dijo...

Hola Loly!! ¡cuánto tiempo sin visitarte y cómo me duele!.

Jó, los hijos son lo más grande de este mundo ¡cuánta razón llevan tus versos! ¡y cuántas verdades esconden!

Yo soy de las que tiemblan cuando en la TV veo noticias desgraciadas con niños de por medio. Siempre me preguntó ¿y si le pasara al mío? ¿y si este mundo fuera tan de mentira que todas mis ilusiones, a pesar de sus alas, se ven trastocadas por una mala influencia, un momento inadecuado o un estar cuando no se debe estar? ...

Bueno, que duelen. Ya lo creo que duelen.

Me alegro de leerte y estaré más atenta a tus publicaciones. Prometido.

Adriana Alba dijo...

...Les podeís dar vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podeís dar habitáculo a sus cuerpos pero no a sus almas,
Pues sus almas habitan en la casa del mañana, la cual no se puede visitar, ni tan siquiera en los sueños.
Podeís anhelar ser como ellos, pero no lucheís para hacerlos como sois vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás y no se mueve con el ayer...

(k. Gibrán)

Tus versos son bellìsimos y profundos y siempre es una alegría visitarte Loly.
Abrazos.

Piruja dijo...

Hola Juglar, no soy madre pero la vida me lo ha puesto de forma que mas o menos actúe como si lo fuese, y aunque yo no parí lo demás si es como si fuese un hijo, y duele mucho como bien dices, también lo veo con mis sobrinos que aunque se les diga ellos van a la suya hasta que se dan el batacazo y entonces se dan cuenta de lo que se les había dicho, pero así es como deben aprender lo mismo que nos paso a nosotros porque a nuestras madres también les paso lo mismo, y así sucesivamente, pero de eso no nos damos cuenta hasta que estamos en el mismo papel que tuvieron nuestros padres, queremos volar y comernos el mundo cuando somos jóvenes y con esos golpes que nos da la vida es como aprendemos a pesar que esos golpes les duela y mucho a los padres, por eso doler siempre dolerán los hijos, antes, ahora y después...

Besos.

Anónimo dijo...

Impotencia ?? egoismo tal vez ??.....esas son las sensaciones que siento, impotencia de no poder llevarlos por la senda recta...egoismo por saber que no es asi...que tienen que elegir ellos, y eligiran su propia senda, recta o no...

Mar dijo...

Sientes alegrías y penas y padeces lo indecible por ellos, con una templanza altruista, generosa, paciente, esperando que las semillas de nuestra enseñanza den fruto, su fruto, siempre para ellos.

Me sumo a la honda emoción que te ha inspirado ese intimista poema y con tu permiso lo comparto en mi face, porque yo también así lo siento y lo padezco con mis hijos adolescentes. Ahí estamos, en un mar agitado y cambiante.

Besos solidarios de una madre.

Lapislazuli dijo...

Cuanta verdad y muy bien expresado
Abrazo

Gino Ginoris dijo...

Abrazo.

pluvisca dijo...

Que bien lo expresas asi son los hijos y duelen si, pero también nos dan muchas alegrias y los ves crecer por dentro y eso es hermoso

Besos

Carolina dijo...

Hola querida Juglar! Me han emocionado profundamente tus versos. Expresas muy bien lo que sentimos quienes hemos sido madres. Me ha gustado mucho volver a leerte amiga. Recibe un afectuoso abrazo.

Lola dijo...

Hola Juglar, que hermosa entrada, llena de sentimientos y emociones, eres un ser cálido que deja las palabras cercanas llenas de vida. Me ha gustado leerte mucho. Un beso.

Sneyder C. dijo...

Un poema intenso y lleno de sentimiento. Los hijos crecen y tarde o temprano emprenden el vuelo…Es hora de de que ellos creen su propia historia, aunque dentro de ti sientas un dolor que estalla.
Me ha encantado volver a leerte Juglar.

Un inmenso y cálido abrazo.

C. Lucía dijo...

¡ Los hijos! esos trocitos de corazón que a veces nos sangra y a veces nos inunda de miel la vida.

Que hermoso, mi querida Loly tu poema, cuanta sabiduría en cada uno de sus veros. El sentiniento de madre que se respira en cada letra. Bello, amiga.

Cariños varios a montones, por siempre:-)

( He estado sin internet...)

Estrella Altair dijo...

Querida amiga como me gusta tu creatividad artistica.. los hijos

ya se sabe... hay que bregar con ellos.. pero dan muchas muchas alegrias.. y te dan juventud.. y bienestar y mucha salud mental... aunque a veces.. veas.. que ... bueno.. que no todo lo que tu sabes se puede transmitir.. si asi fuera el ser humano hubiera avanzado mucho mas de lo que lo ha hecho...

Un beso muy grande... de verdad.... gracias por volver a Mi Mirada

stella dijo...

Juglar, llevo para agradecer que no me hayas olvidado a pesar de mi larga ausencia, quiero darte las gracias por ello
Acabo de leer tu poema que es como la vida misma...realmente hermoso
Un abrazo grande y agradecido
Stella

Felicidad Batista dijo...

Loly, es un poema que sale de la belleza de la palabra, del verso certero y preciso, del poema que emociona y envuelve pero sobre todo, surge de la profundidad de ser madre, de ser todas las vidas de tus hijos en ti, y su intensidad, y su dicha, y su dolor, por siempre.
Magnífico, poeta admirada.
Un abrazo muy cercano

marcelo dijo...

Un buen comentario para lo que es la flor, vive su tiempo intensamente.....

Yo también tengo, madre y padre a la vez.

un buen texto de lo que es ver crecer y su futuro y, como nosotros lo vamos viviendo.

besos.

Ciudadano Plof dijo...

Son como las plumas que, aquellos marineros del poema de Baudelaire, le arrancan al albatros.

Claro que duelen. Pero llevan la esencia del vuelo en las entrañas.

Viajamos con ellos hacia la eternidad.

nayi gonzalez vivas dijo...

tu poema me describe tanto que quisiera usarlo en unas fotos de mis hijos

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